Beny Moré | Información sobre Beny Moré | Biografía de Beny Moré | Discografía de Beny Moré
Beny Moré Salsa | Beny Moré Cuba | Éxitos de Beny Moré | Vida de Beny Moré | Música de Beny Moré | Estilo de Beny Moré
Mostrando entradas con la etiqueta son cubano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta son cubano. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de mayo de 2011

BENNY MORE : QUE BUENO CANTA USTED.


Escrito y autorizado por por : Ronald Gamarra
Abogado del IDL
Ex Procurador de la República
Defensor de los Derechos Humanos.

Publicado : Por la Revista IDL

Aquella vez que vino a Lima, lo escuché desde el vientre de mi madre. Improvisó para todos los gustos. En Radio La Crónica de seguro volvió a retar a un ausente Rolando La Serie, pues creo recordarlo entonando la copla de Joseíto Fernández, aquel bendito zapatero remendón: "Conmigo no hay aquello de que no canto una canción/conmigo no hay aquello de que no canto un bolero/yo canto una guaracha, una rumba y hasta un son/y canto cualquier cosa y es porque soy buen cantador.../Elige tú que canto yo".

Auténtico e irrepetible. Cubano antes, cubano después. Bartolomé Maximiliano Moré en la pila bautismal y para todo efecto administrativo. Benny Moré, El Benny, El Bárbaro del Ritmo, para lo que verdaderamente importa. Era un inmenso y espigado corazón mulato, enfundado en un anchísimo pantalón sostenido por tirantes, coronado por un sombrero de Panamá y apoyado por un ya clásico bastón mágico; pura cubana desgranada en condenado baile sobre la tarima; sentimiento desbocado en sencillos e inspirados sones, rumbas, boleros, guarachas y afros; talento difuminado en una voz que lo sobrevive, que registra todas las "tonalidades y tempos" y que se "doblaba en frases y gritos", como ha escrito Helio Orovio en su conocido Diccionario…; guapería y bravura alrededor de su tribu, que es como solía llamar a la Banda Gigante de músicos por él fundada:

¡Benny Moré, qué banda tiene usted!, ¡Generoso, qué bueno toca usted!

Quien fue chapeador en Camagüey y vendedor de frutas en La Habana, quien había integrado el conjunto de Miguel Matamoros, quien se separó del maestro en México para poder innovar el son, quien se unió al entonces vanguardista Pérez Prado y juntos reventaron el teatro

Blanquita: "Pero qué bonito y sabroso bailan el mambo las mexicanas", "quién inventó el mambo que me provoca: un chaparrito con cara de foca"; volvió a Cuba hecho un intérprete excepcional y dispuesto a darle al son pero desde un formato de jazz band. Por supuesto, para consumo popular. Fue precisamente con parte de esa su tribu que después llegó al Perú, y es así como lo escuché.

Amaba a su patria, a su Santa Isabel de las Lajas: "Mi rincón querido, pueblo donde yo nací", y a Cienfuegos: "La ciudad que más me gusta a mí"; rasgaba permanentemente la guitarra, aquel instrumento que Castellanos y Landa le enseñaron a dominar en colonia Maduro; en sus inicios, muy probablemente siguió a Miguelito Valdés, Miste Babalú, y ayer y siempre, le tuvo ley a Panchito Reset; dicen que la noche lo sorprendía cantando a dúo consigo mismo, al pie de

una vitrola; y juran todos que vivía y moría por su gente, las mujeres y el ron.

Ya famoso, cantó incansablemente en cabarets, clubes, plazas, fiestas populares y en cuanto guateque pudo y halló,dentro y fuera de Cuba; grabó, una tras otra, 91 piezas de antología: entre otras, "Francisco Guayabal", el son "Qué bueno baila usted", el changüí "Maracaibo Oriental" —"Pongan atención señores/a esta linda inspiración/me sale del corazón/se la doy con mil amores/pa' que tú, lo bailes/pa' que tú lo goces"—, y el bolero mambo "Camarera del amor"

—"En este bar te vi por vez primera/y sin pensar te di la vida entera/… en este bar se hablaron nuestras almas"—;recordó a los soneros, a Chano Pozo y su tumbadora, y no olvidó a Pablito y Lilón, los diamantes negros cubanos.

Son entrañables sus presentaciones en Radio Progreso —que, por cierto, todo coleccionista

de esquina guarda bajo cemento—, particularmente aquella en la que el forajido y su banda, como siempre a capela y en vivo, se lucieron ejecutando el son "Repica bongó" —"Cuando suenan los tambores/siento ganas de bailar/ese ritmo tan exceso y el desafuero lo marcaron, y no hubo Bola de Nieve que lo liberara. Se llenó de ron Peralta y Matusalén. Después, se colgó la enfermedad al

hombro y siguió la fiesta:

"Decían que yo no venía y aquí usted me ve". Cuenta la leyenda que, impedido de actuar por llegar tarde a un compromiso, dirigió su banda desde una ventana; y hay quienes aseguran que el diablo fue al medio de la plaza, cantó y dejó el club sin bailadores. Extendido el rumor de la impuntualidad, anota la historia que hubo autoridad que lo mandó preso para asegurar la rumba… y que una vez puesto en la calle, al lado del tabladillo, consiguió entonarse antes de disparar sabor.

En Palmira los fuegos no encendieron del todo. Días después el hombre murió en La Habana. Su "cadáver estaba lleno de mundo", anotaría José Lezama Lima parafraseando a César Vallejo. Fue llevado en hombros a Santa Isabel de las Lajas, llorado y despedido con un rito de origen bantú, que celebró tanto al Benny como a Ta Ramón Gundo Moré, su tatarabuelo, primer rey de la lajera Sociedad Casino de los Congos.

Por mi parte, espero el día en que otra vez en El Conuco, rodeado de Celeste Mendoza, Bola de Nieve y Celia Cruz, el Benny tome su guitarra de siempre, nos desarme con su maestría y desenfado, y, ron Mediante, nos hable del equipo de Alianza Lima que vio en el Estadio Nacional, aquella oportunidad cuando yo lo escuché desde el vientre de mi madre.

sabroso de mi Cuba tropical/si suena la tumbadora, el cencerro y el bongó/gritaremos viva Cuba y que venga el guaguancó", y aquella otra en la que sostuvo un inigualable contrapunto con Joseíto Fernández, improvisando ambos al compás del son montuno "Guantanamera"

—"Yo quisiera aunque no es de tu región/escucharte una opinión/ sobre mi tierra lajera/sé por tu guantanamera/que eres un fruto oriental/y espero que no halles mal/que yo como villareño/ te pida tu opinión muy personal".


jueves, 20 de enero de 2011

2011 EL AÑO DE ARSENIO RODRIGUEZ EL PADRE DE LA SALSA

El 2011 es un año muy importante dentro del contexto de la musica cubana, se celebra 100 años del natalicio de Arsenio Rodriguez.Mucho se habla de la salsa en estos dias especialmente ante la llegada de la Fania All Star programado par a el mes de Marzo,pero en realidad Arsenio fu equien sento las bases ritmicas de lo que despues llamaron salsa,incluyo tambores africanos,el son montuno,la musica abacua,creo el Mambo es decir un agenialidad de esas que cada mil años aparecen en el planeta.
Les estaremos informando respecto a ciertas actividades que haremos,el lugar fecha y la tematica con el fin de ir celebrando y conociendo sobre todo la transcendencia musical y como ha influido en la musica latina.

viernes, 3 de octubre de 2008

SON DEL NENE...SU PRIMERA PRODUCCION



El fonograma Mi deseo hace reverencia al son desde su vertiente clásica hasta la más contemporánea
Por: Yelanys Hernández fusté
01 de octubre de 2008



Esta atractiva propuesta de la EGREM contiene un CD y un DVD.

Llegar al son desde su sonoridad tradicional hasta la más contemporánea ha sido el propósito del disco Mi deseo (EGREM 2008), de la agrupación Son del Nene. Pedro Lugo Martínez (el Nene), logra una depurada melodía, apoyada en uno de los formatos clásicos del género: el septeto. Pero además la conjuga con historias que evidencian un respeto por el estilo.


«Escucho todo ese son: el de Oriente, Occidente y el del Centro. Lo uno todo. Le pongo lo mío», ha dicho el Nene en el DVD que acompaña al fonograma. El artista es un sonero nato, lo cual se ha podido constatar por su destacado quehacer en el Conjunto Chapotín y en Jóvenes Clásicos del Son, entre otros grupos. De ahí que en Mi deseo, tanto él como sus músicos, validen que forman parte de una generación que cultiva, defiende y mantiene viva las raíces soneras.

Temas de ese corte se encuentran en el disco, desde Opening, una especie de bienvenida instrumental; hasta Son del Nene, un recorrido por los dos años de creada la agrupación. Y en ellos sobresale esa voz peculiar y heredera de los timbres de grandes soneros cubanos que posee el cantante.

No faltan entre las temáticas tratadas las que brindan al que escucha el CD un ambiente de época, como sucede con el refranero El pirulí. Igual aparecen canciones que apuntan a acontecimientos personales de los integrantes del grupo donde, suerte, destino y vida se relacionan para mostrar El sabio Salomón. Mientras, en otras ocasiones, los músicos se mantienen cercanos a la cultura africana, que los hace interpretar el Son a Yemayá, en cuyos estribillos se retoman algunas frases y cantos alegóricos a esta deidad.

En Mi deseo los compositores navegan con soltura por el son. Unos pertenecen al propio septeto: Osnel Rodríguez y César Lozada; y de otros también se toma, como es el caso de Bienvenido Julián Gutiérrez y Armando Valdespí.

Pero en los presupuestos del disco se observa una apertura a otros ritmos que en nada disminuyen el resultado final de la propuesta. Se escoge con acierto el bolero para recordar que ese tipo de canción se perfila entre los creadores actuales y con la esencia de las composiciones de antaño.

«Quise incluirlo, porque gusta mucho en Cuba, y a veces se pierde un poco, se hace en los Boleros de Oro y en otros festivales», dijo en la presentación del fonograma Pedro Lugo Martínez.
Sé feliz, un título precioso y singular del joven Descemer Bueno, aparece dentro de los 12 sencillos que contiene el álbum. Para el Nene, haberlo incluido representa cantar un verdadero himno a la felicidad, porque «¿quién no quiere serlo?». El septeto también nos hace recordar con El final no llegará, un bolero de Rafael Ortiz y Eugenio Pedraza, que interpretaba Carlos Embale, y sentenciaba: joven ha de ser quien lo quiera ser.

El intérprete tampoco se aparta de otros estilos que han marcado su carrera artística. Así se suceden Rumba y ajiaco, de Pedro Gómez; Ya llegó la conga, de Arsenio Rodríguez; y La fiesta, una plena de César Lozada.

El disco, que cuenta con la producción y dirección de Emilio Vega, es acompañado por un DVD que reseña el recorrido musical del líder de la agrupación, y contiene videos promocionales de algunos de los temas del CD.

Destacan, además, el diseño gráfico de Arnulfo y la fotografía de Ángel Alderete, que complementan ese ambiente tradicional, pero a la vez moderno que se palpa en la música de Mi deseo, un fonograma que desde ya da mucho de qué hablar y que pudiera caminar con éxito en certámenes discográficos nacionales y extranjeros.